La diferencia entre un árbol que se recupera y uno que acaba en el suelo a menudo son semanas de retraso. No porque haya un remedio mágico, sino porque actuar pronto te deja opciones: quitar peso, limpiar, apuntalar la decisión. Cuando llegas tarde solo queda la motosierra.
Para entender lo que viene hay que saber una cosa: el árbol no cura, compartimenta. Cuando tiene una herida o una infección, no la repara: la rodea y la aísla de la madera sana. Eso significa que un árbol puede estar viviendo tranquilamente con una zona podrida dentro, y que lo que nos interesa medir no es la enfermedad sino cuánta madera buena le queda para sostenerse.
Lo que te dice la hoja
Amarillo donde debería haber verde
Cuando la hoja pierde color pero los nervios se mantienen verdes, es una clorosis. Las causas más habituales son aburridamente prácticas: falta de hierro o de magnesio que el árbol no puede absorber porque el suelo está compactado, o raíces ahogadas por mal drenaje después de unas lluvias. También la hacen arañas rojas y algunos hongos de hoja.
Pierde la hoja antes de hora
Si en junio o julio ya hay hoja en el suelo, algo pasa. Puede ser una plaga defoliadora, puede ser sequía y el árbol está cerrando el grifo para ahorrar agua, o puede ser un problema vascular, que es el más serio de los tres. Que pierda la hoja un año concreto es una cosa; que lo haga tres años seguidos es otra.
Manchas en la hoja
Marrones, negras o rojizas. Los detalles importan para identificarlo: si la mancha tiene un halo amarillo alrededor, si parece aceitosa o mojada, si hace anillos concéntricos. Hazle fotos de cerca y con buena luz, y si puedes guarda una hoja afectada en una bolsa. Con eso se puede decir bastante.
Lo que te dice el tronco
Exudados
Líquido que sale del tronco o de la base, a menudo oscuro y a veces con olor. Es una señal seria. Puede venir de una podredumbre de raíz o de un chancro bacteriano que ha hecho una lesión hundida en la corteza. En pinos y coníferas, resina es normal en una herida; en la base de un caducifolio, no.
Hongos
Esta es la señal que más nos hace correr. Un hongo en el tronco o al pie del árbol no es el comienzo de un problema: es la floración de un hongo que ya lleva tiempo comiéndose la madera por dentro. Cuando sale afuera, el podrido ya está.
- Ganoderma. Repisa dura, a menudo con el borde blanquecino y la cara de abajo clara. Aparece en la base o en las raíces. Significa podrido en la zona que precisamente aguanta el árbol de pie.
- Armillaria. Podredumbre de raíz. Se conoce por unos hongos color miel que salen en grupo al pie del árbol en otoño, y por un micelio blanco y algodonoso que aparece si levantas una placa de corteza de la base.
- Hongos de tronco en general. Cualquier cuerpo fructífero que salga de una herida antigua, de un muñón de poda mal hecho o de una horquilla. Marca el camino que ha seguido el podrido por dentro.
Corteza que se va
Placas de corteza que saltan solas y dejan la madera a la vista. Si pasa en una franja vertical, sospecha de un rayo o de un golpe de hielo. Si pasa en la base y a placas, sospecha de raíz. Si la corteza muerta hace un anillo alrededor del tronco, el árbol tiene los días contados: le han cortado la circulación.
Defectos de estructura: el árbol sano que cae
Esta parte es la que sorprende a la gente. Un árbol puede estar perfectamente de salud y ser un peligro, porque su arquitectura no aguanta. Son cosas que se ven desde el suelo y que casi nadie mira.
- Horquillas cerradas y corteza incluida. Dos ramas gruesas que salen del mismo punto en ángulo muy cerrado. Entre ellas queda corteza atrapada en lugar de madera unida, y eso es una unión falsa: la ves como un surco vertical en el vértice. Es el defecto que más veces hemos visto romper con temporal.
- Cavidades. Agujeros de podrido que el árbol no ha conseguido cerrar. Un árbol puede vivir muchos años con una cavidad, pero su resistencia ya no es la que parece por fuera. Las de la base y las del arranque de una rama grande son las que preocupan.
- Ramas muertas gruesas. Madera seca en pie dentro de la copa. No hace ningún daño al árbol, pero cae cuando cae y no avisa. Si hay una terraza, un coche o un paso por debajo, eso no espera a la próxima poda de temporada.
- Inclinación nueva. Un árbol torcido de siempre no es un problema: ha crecido compensando. Un árbol que se ha tumbado este mes sí, sobre todo si se ve tierra levantada en el lado contrario. Significa que el anclaje está cediendo ahora.
Las que vemos más en Catalunya
Armillaria
Empieza flojito: el árbol crece menos, la hoja es más pálida y más pequeña. Con los años aparecen exudados en la base, la corteza se va a placas y, en otoño, los hongos color miel. Al final el declive se acelera de golpe. Si raspas debajo de una placa de corteza de la base y encuentras una capa blanca algodonosa, ya lo tienes confirmado.
Phytophthora
La enfermedad de los suelos que no drenan. Hace exudados oscuros y aceitosos en el cuello de la raíz, una franja de corteza muerta alrededor de la base y ramas que se mueren empezando por las de fuera. Empeora justo después de las lluvias. En árbol urbano, con suelo compactado, es habitual.
Podredumbres de tronco
Entran casi siempre por una herida: un corte de poda mal hecho, un golpe de máquina, una rama arrancada por un temporal. Por eso insistimos tanto en cómo se hace un corte. La mayoría de los árboles podridos que hemos visto lo están por un muñón que alguien dejó hace quince años.
Qué puede esperar y qué no
| Qué has visto | Quién lo tiene que mirar | Cuándo |
|---|---|---|
| Hojas algo amarillas, primera vez | Tú. Mira el riego y el drenaje. | Vigílalo esta temporada |
| Pierde hoja en junio, y cada año más | Vale la pena un vistazo | Este mes |
| Rama muerta gruesa sobre paso o coches | Nosotros | Esta semana |
| Exudado oscuro en la base del tronco | Nosotros | Esta semana |
| Hongo en el tronco o en las raíces | Nosotros, sin esperar | Ahora |
| Horquilla abierta o corteza incluida con surco | Nosotros, sin esperar | Ahora |
| Ramas colgando después de un temporal | Nosotros, urgencia | Ahora, y no pases por debajo |
| Se ha inclinado este mes | Nosotros, urgencia | Ahora, y acordona la zona |
Lo que sí evita problemas
- Cortes bien hechos. En el cuello de la rama, sin muñón y sin herir el cuello, y sin tapar la herida con ningún producto. Una poda mal hecha es la puerta de entrada más habitual del podrido.
- Riego profundo y espaciado. Tanto la sequía como el ahogamiento predisponen a enfermedad. Vale más empapar bien de vez en cuando que mojar la superficie cada día, que es lo que le enseña a hacer raíz superficial.
- Acolchado, pero bien hecho. Una capa de material triturado alrededor de la base mantiene la humedad y lo aísla del paso. Con una condición: que no toque el tronco. El volcán de acolchado contra la corteza le pudre el cuello.
- No le hagas obras encima. La causa más frecuente de árboles que se mueren tres años después es una zanja, un movimiento de tierras o una máquina aparcada sobre la raíz. El árbol no protesta el mismo día.
Y sobre todo: míralos de vez en cuando. Una vuelta al árbol una vez al año, empezando por la base y acabando por la copa, y otra después de cada temporal gordo. Con eso solo se detectan la mayoría de las cosas que hemos explicado aquí, cuando todavía se pueden resolver con una poda y no con una tala.
¿Tienes un árbol que encaja con lo que has leído? Hazle una foto y envíala por WhatsApp. Te decimos qué vemos y, si hace falta, vamos a mirarlo.
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Fuentes
La normativa y los documentos oficiales en los que se basa este artículo. Todos los enlaces van a la fuente, no a un resumen.
- Gestión del arbolado de Barcelona: criterios de poda y mantenimientoAjuntament de Barcelona
- El arbolado y el cambio climático en BarcelonaAjuntament de Barcelona
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